Responsabilidad Social Empresarial y la Oportunidad de Construir Juntos
         

Norka Patricia Otero

La motivación de Cáritas para abordar el tema de la Responsabilidad Social de la Empresa – RSE se nutre de los principios mismos de la enseñanza social de la Iglesia, tales como la opción preferencial por los pobres, la solidaridad, la dignidad humana, el bien común y la subsidiaridad.

Desde el punto de vista de la Doctrina Social de la Iglesia la empresa vendría a ser una comunidad de personas que forma parte de una comunidad de personas mayor; cuya presencia y actuación causa efectos sociales.

Entendemos que el rol de la empresa debe trascender lo meramente económico y constituirse en un actor fundamental como creador de riqueza, promotor de desarrollo, generador de bienestar social, además de ser una fuente de empleo.

Según una serie de estudios, en nuestro país estaríamos pasando de la filantropía a los primeros momentos de la inversión social, con algunas

experiencias de responsabilidad social propiamente dicha (aquella que busca beneficios para la empresa, para la comunidad y para la sociedad en general). La experiencia nos muestra la actuación de la empresa en campos tan variados que van desde donaciones puntuales y acciones asistenciales, hasta programas autosostenibles de largo alcance orientados al desarrollo.

Intentando una definición de RSE podríamos decir que "constituye el compromiso verificable de la empresa en lograr el éxito económico y social a través de la promoción del desarrollo sostenible, orientándose hacia el bien común conjugando un diálogo continuo con sus stakeholders (grupos de interés), la gestión transparente y eficiente, cumpliendo y proyectándose más allá del marco legal existente".

Hasta hace poco la actuación socialmente responsable tenía que ver directamente con los empresarios, hoy en cambio se pretende incorporar dicha actuación a las empresas, a su organización, sus procesos, sus vínculos con la comunidad.

Mediante la identificación de sus grupos de interés, la empresa prioriza ante quienes debe responder: socios y accionistas, directivos, trabajadores y colaboradores, clientes y consumidores, proveedores y socios comerciales, Estado, comunidad.

La actuación socialmente responsable de la empresa genera beneficios tangibles para los grupos de interés mencionados. A los accionistas, e inversionistas, les permite conocer el impacto social y medioambiental de su inversión, rentabilizarla y reforzar su imagen de inversionista responsable; para los trabajadores y colaboradores, significa una mejora en el clima y las condiciones laborales y en la calidad de vida familiar; para los clientes, involucra una mayor satisfacción por bienes y servicios de calidad, además que les genera confianza; por su parte el Estado logra un aliado estratégico para el desarrollo y bienestar social; la comunidad obtiene impactos sociales y medioambientales positivos.

Cáritas ayuda en crear un puente entre la empresa y sus diversos stakeholders, dada su extensión y cobertura con la red de Cáritas Diocesanas existentes en el país, su transparencia y credibilidad, su demostrada cooperación social y política, así como la experiencia y capacidad desde hace cincuentiún años puesta al servicio de los pobres.

Finalmente debemos mencionar que la responsabilidad social no es un tema exclusivo del sector empresarial, por el contrario, es un tema que toca en forma transversal a cada uno de los agentes que interactúan en la sociedad.