Semana Santa o Semana Mayor
         


Nos acercamos a la Semana Santa y como su nombre lo dice es una Semana Mayor dentro de todas las del año.

Quisiera comenzar pidiendo nos preguntemos ¿que significa esta semana para todos? Tiempo de descanso, vacaciones, etc.

Es innegable que la sociedad está influyendo en la desvalorización de la Semana Santa, ya que somos invitados para hacer turismo y la frivolidad de la televisión y los otros medios de comunicación se reflejan en los encuentros con los artistas preguntándoles a dónde se irán para Semana Santa, a su vez nos presentan programas que, como menos paganos, son la proyección de un película más o menos blanca y nos sugieren menús para preparar la comida en el Viernes Santo y así todo el Viernes Santo es o paseo o comida o cine. ¿Y dónde quedó el recuerdo de la Pasión y Muerte de Jesús?.

La afluencia de fieles a las Iglesias es el Jueves Santo, baja el Viernes y baja aún más en la Vigilia de Resurrección.

En la tarde del Jueves nos reunimos para conmemorar la Institución de la Eucaristía y del sacerdocio.

Una sala en el segundo piso en la que se ha preparado todo para la solemne celebración de la Pascua Judía: lechugas y hierbas amargas que le recuerdan a los judíos la esclavitud en Egipto, el cabrito sin quebrar los huesos y asado al fuego, los panes ácimos, es decir sin levadura que recuerdan la precipitación a la huída y el vino con agua de usanza entre los judíos.

La mesa lista y llega Jesús con sus apóstoles, hay un ambiente alegre y sacro, es una celebración de la salida -

 

de Egipto, el recuerdo de la liberación y Acción de Gracias al Señor por esta liberación.

Jesús entonces se acerca a los apóstoles y con un gesto de deferencia y amistad se aproxima para lavarles los pies. Cuando se llegaba a una casa en el
patio de entrada había una pila de agua para lavarse los pies, en algunas casas se ponía un criado y como un gesto más deferente el mismo dueño hacía esto.

Por el contexto suponemos que esto ya había pasado, pero Jesús quiso hacerlo para demostrar a sus discípulos la humildad y el servicio, como elemento clave de la vida; usemos la imaginación y ubiquémonos en el lugar de Pedro o alguno de los apóstoles, el Señor está de rodillas es el suelo y me mira desde abajo y yo estoy arriba, por un instante tratemos de experimentar esta presencia y este intercambio de miradas.

Concluido esto Jesús regresa a la mesa. Los apóstoles impresionados por esta experiencia y Jesús hace el anuncio uno de ustedes me traicionará y les anuncia la muerte.

Salto detalles, ¿pero que sentirían los apóstoles ante este anuncio?, el ambiente de fiesta se ha ensombrecido.
Cristo instituye la Eucaristía, seguramente los apóstoles no entendieron lo que Jesús hacía y fueron recordando lo que el Maestro les había dicho sobre comer su cuerpo.

Hoy para nosotros es más sencillo hacer pasado siglos de practica de la Comunión, pero a veces perdemos de vista de que comulgamos el Cuerpo de Cristo y termina deseándoles hagan esto a Memoria mía. (leer los capítulos 13 al 17 del Evangelio de San Juan)

Y así queda instituida la Eucarística y asegurada la sucesión en el tiempo.

En nuestras iglesias luego de la celebración de la Eucaristía sigue el llevar el sacramento a un altar muy adornado en donde permanecerá la Eucaristía hasta el día siguiente.
Entre nosotros hay una piadosa costumbre de visitar siete monumentos o estaciones, en realidad no es que deban ser siete, sino que en leguaje bíblico el siete es un número perfecto.

 

El Viernes no hay celebración de la Eucaristía, en su lugar hay una Acción Litúrgica en la cual se puede comulgar.

Esta Acción Litúrgica en la cual lo principal es la lectura de la Pasión de Jesucristo y una serie de oraciones, por todo el mundo y después se procede a la comunión, se sacan los manteles del altar y solo queda en un lugar visible el crucifico para recordarnos que Jesús murió por nosotros.

El Sábado durante el día no hay celebraciones hasta la Vigilia Pascual que es después del atardecer, en un lugar fuera del templo, hay madera formando una fogata.

Se inicia la Vigilia cuando se prende la fogata, el Fuego Nuevo y con ese fuego se prende el Cirio Pascual que representa a Cristo Resucitado y se inicia la procesión por el templo que está a oscuras. Es impresionante ver como en medio de la oscuridad sólo se ve la luz del cirio y como se van progresivamente prendiendo las luces hasta llegar al altar.

El Cirio Pascual es colocado en un lugar visible y con un candelario muy adornado. Y se canta el Pregón Pascual, un canto a Jesucristo simbolizado por este cirio hecho de la cera de las abejas y que desean brille por toda la noche.

Las lecturas son un recorrido por el Antiguo Testamento con sus respectivas oraciones y luego sigue la Eucaristía, se tocan las campanas al Gloria como señal de alegría.

Renovamos las promesas de nuestro bautizo y reafirmamos nuestra fe con el Credo. En algunas iglesias se celebran bautismos.

Que bueno sería que esto que he querido trasmitir, les anime para buscar participar con más empeño en esta Semana Mayor que se acerca.

Que mi Dios los bendiga.

+Hugo Garaycoa Hawkins
Obispo Emérito
de Tacna y Moquegua