Cáritas del Perú un Corazón que ve y actúa en la caridad de Cristo

Monseñor Miguel Irizar Desde hace 56 años, Cáritas del Perú, expresión de la Caridad de Jesucristo y brazo social de la Iglesia Católica se encuentra comprometida con los esfuerzos a favor del desarrollo humano integral de las poblaciones más vulnerables y alejadas del país, a través de sus programas y proyectos.

Nuestro servicio socio pastoral se articula con la Red de 48 Cáritas Diocesanas en los 24 departamentos del país y se fundamenta en la caridad y la verdad del amor de Dios por todos y cada una de las personas de la cual Jesucristo se ha hecho testigo. Esta fe cristiana, inspira los valores y principios guía que modelan nuestro discipulado y misión, logrando a la fecha la atención de más de 600 mil beneficiarios directos por año.

CÁRITAS es amor que procede de Dios y nos impulsa a amar, es un corazón que ve y actúa según el amor y las necesidades de nuestros hermanos. Amamos, respondiendo a las emergencias, al desafío y los retos del desarrollo humano integral y a la tarea aún pendiente de la construcción de la paz.

Cáritas comparte su vocación de servicio con más de mil voluntarios y ejecuta diversos proyectos en asociación con más de 200 instituciones nacionales e internacionales en: Desarrollo social; Desarrollo económico productivo; Prevención, emergencia y reconstrucción; Ayuda humanitaria, así como Microfinanzas.

A través de estas líneas de acción, ha logrado construir más de mil viviendas para los damnificados por el terremoto del 2007 en Ica (Pisco y Chincha), Lima (Cañete) y Huancavelica (Castrovirreyna), asi como 23 Instituciones Educativas totalmente equipadas, salas multiusos, centros de atención materna, sistemas de agua y desagüe, canales de riego tecnificado y muros de contención.

Resalta como experiencia exitosa las “Viviendas Saludables” en las que se ha promovido la construcción de 20 mil cocinas mejoradas, alacenas, refrigeradoras ecológicas, letrinas y huertos familiares, las que han producido cambios importantes en el modo de vida de las poblaciones.

En Salud y Nutrición, a través del Proyecto “Ally Micuy”(Buen Alimento) se ha logrado reducir la desnutrición crónica en 10 puntos porcentuales y la anemia infantil en 11 puntos en niños menores de 3 años en 11 provincias de la Región Ancash.

En cuanto a programas productivos, se viene impulsando una serie de cadenas productivas, entre las que destaca el cultivo de las alfalfas dormantes para la alimentación y crianzas de vacunos, a fin de ampliar las redes de abastecimiento y mejora de las cadenas de producción de leche y sus derivados. Los productores son capacitados para asociarse y formar empresas mejorando sus condiciones de acceso a los mercados y competitividad. A la fecha, se han instalado en el Altiplano de Puno 52 mil Ha. de alfalfas dormantes que son resistentes al frío.

En Ayuda humanitaria se atiende alrededor de 800 Obras Sociales para aliviar las necesidades básicas de quienes han agotado toda posibilidad de ayuda económica y material en su entorno familiar y comunitario.

Un tema central de nuestra acción es la Promoción y Conformación de las Cáritas Parroquiales, que buscan renovar y dinamizar la caridad vivida en el seno de nuestras comunidades parroquiales. Se busca comprometer a la misma comunidad en vivir el mandamiento del amor con las personas más necesitadas. Se trata de conformar una verdadera “capilaridad de la Caridad” que involucre y comprometa a toda la Iglesia, desde las Cáritas Parroquiales, las Cáritas Diocesanas y la Oficina Central.

Pero todos estos esfuerzos no serían suficientes sin una espiritualidad de comunión que nos capacita para sentir al otro, al necesitado como un hermano, en la unión íntima con Jesucristo. Esta caridad se configura en un “corazón que ve”, es decir en una formación del corazón y una actitud fraterna y cordial que complementen la competencia profesional de nuestro trabajo.

Además de la formación técnica se requiere de una “formación del corazón”, que nace del encuentro con Jesucristo y nos lleva a amar al prójimo y entregarnos a todo aquel que sufre, tal como lo menciona Su Santidad el Papa Benedicto XVI en su Encíclica “Deus Caritas est”.

Damos gracias a Dios por el Don de la fe que nos compromete como Red Cáritas en el Perú en seguir aportando a la construcción de un Perú solidario, justo y fraterno unido a la fe, la esperanza y la caridad. Que Santa María, Madre del Amor, nos acompañe en este servicio a favor de la Vida.

+ Mons. Miguel Irizar Campos, CP.
Obispo del Callao
Presidente de Cáritas del Perú