Semanas Sociales Regionales en norte, centro y sur del Perú

Semanas Sociales Regionales Las Semanas Sociales son espacios abiertos, promovidos por la Iglesia Católica para dialogar con la sociedad, con el mundo, colocando en la agenda pública un tema de interés general, una preocupación que involucra a todos. El año que pasó el tema puesto en el centro del debate fue: Desarrollo Humano Integral. La XI Semana Social Nacional que se realizó del 25 al 29 de octubre del 2010 fue el punto de partida de estas reflexiones que permitieron la continuidad de las siguientes Semanas Sociales Regionales. El texto inspirador ha sido la encíclica Caritas in Veritate, Caridad en la verdad, del Papa Benedicto XVI.

¿Desde dónde y con quiénes?

La convocatoria para estos espacios en las regiones se hizo desde las arquidiócesis, diócesis y vicariatos de las regiones en estrecha coordinación con el Área de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Peruana, confluencia que articuló a las comisiones sociales: Cáritas, Depasa, Movilidad Humana, Campaña Compartir y Ceas, unidas para trabajar en espíritu de comunión, apoyo mutuo y para ser más eficaces en el servicio. La misión trazada ha sido que la Pastoral Social está llamada, a la luz del Evangelio y de la doctrina social de la Iglesia, en Comunión con la pastoral de conjunto, a promover, animar y fortalecer el proceso que viven nuestros pueblos de construir una sociedad justa, reconciliada, fraterna, solidaria con y desde el protagonismo de las poblaciones empobrecidas y excluidas, en armonía con la creación, Signo del Reino de Dios.

Una visión del Desarrollo

En todos los encuentros, sea en la Semana Social Nacional de Lima, octubre 2010, como la Semana Social del Centro que se realizó en Huánuco, el 8 y 9 de setiembre 2011, la Semana Social del Sur, Arequipa 6 y 7 de octubre y la Semana Social del Norte, Trujillo el 20 y 21 de octubre, la reflexión sobre el desarrollo ha sido una constante. El desarrollo no es solo el bienestar económico, no es sólo la infraestructura mejorada; si bien son necesarios para hablar de desarrollo, lo son también la salud mental de todos los habitantes de nuestra patria y lo es también una relación armoniosa con la naturaleza, ahora tan afectada por el calentamiento global.

Haciendo un poco de historia, la primera Semana Social del Perú se realizó en Lima en 1959, hace más de 50 años, esta es una tradición de diálogo que no queremos perder, por esta razón propiciamos de forma coordinada los encuentros del Centro, Sur y Norte.

Lo tratado en cada lugar

Semana SocialTanto en Huánuco, como en Arequipa y Trujillo, los temas tratados tuvieron como inspiración lo que dice la encíclica de Benedicto XVI, sin embargo ha sido muy enriquecedor escuchar de fuente directa los testimonios de los delegados asistentes a las semanas sociales. Escuchamos con dolor y atención la problemática juvenil de la trata y el contagio del VIH Sida en la zona sur del país, en los campamentos mineros, de minería formal e informal. Escuchar los proyectos de desarrollo que tienen en lo productivo, esfuerzos compartidos para salir de la pobreza, experiencias de cuidado del medio ambiente con estrategias que suponen conocer qué es el cambio climático y cómo se presenta en cada zona del país, etc.

Experiencias de salud y educación de trabajo en las cárceles y con niños por el derecho a la identidad y de mujeres para fortalecer sus organizaciones, todo esto ha sido un conjunto de vivencias que siguen resonando en nuestros oídos.

Los diálogos abiertos al público, como en el caso de Arequipa con el Presidente Regional, con una asistencia de más de 500 personas o los diálogos en Huánuco y Trujillo, para conocer qué dice la Enseñanza Social en diálogo Iglesia – Sociedad.

Es alentador saber que los obispos locales acompañaron este proceso, en Trujillo estuvieron cuatro obispos, en Huánuco, en Arequipa, los obispos anfitriones, pero todos acompañando a su rebaño que tiene mucho por decir, pero que se resume en una expresión: el desarrollo es el nuevo nombre de la paz, la justicia y la inclusión social.

Escrito por: Luis Llontop Samillán
Comisión Episcopal de Acción Social - CEAS