A pocas semanas de su elección como Presidente de Cáritas del Perú, Mons. Richard Alarcón Urrutia, Obispo de Tarma brindó esta breve entrevista para darnos a conocer sus impresiones y planes en este nuevo reto que le toca vivir.
¿Cuéntenos Mons. Alarcón, cómo se sintió al ser elegido Presidente de Cáritas del Perú?
Con toda sinceridad, primero tuve algo de temor, porque una cosa es ver a Cáritas desde afuera y otra muy distinta es estar al frente de esta gran institución de la Iglesia.
Mientras se realizaba la votación, y veía que me acercaba a la mayoría de votos, sentí preocupación por la responsabilidad y complejidad del trabajo que maneja Cáritas del Perú, pero por otro lado, detrás de todo esto, siempre hay que partir de la fe, y si es un servicio que Dios nos pide, no hay que decirle no al Señor y si la confianza de mis demás hermanos Obispos se ha expresado de esta manera, yo asumo esa confianza y la pongo en el Señor.
¿Qué planes tiene como nuevo Presidente de Cáritas del Perú?
Me parece que es muy importante hacer un camino de seguimiento y de continuidad de lo que se ha iniciado años atrás.
Quiero sentirme como portavoz de mis hermanos Obispos, así como ser el intermediario de esta preocupación que tiene la Iglesia por la parte social; Cáritas tiene su propio camino, su institucionalidad, entonces a mí me interesa mucho fortalecer en el corazón de Cáritas al aspecto eclesial.
No debemos perder este espíritu y carisma que hemos recibido de Dios que debe ser el alma, debemos llevar el Evangelio vivo que es Jesús mismo en su dimensión caritativa del buen samaritano. Porque el espíritu de Dios es la caridad.
Quiero incrementar y fortalecer el espiritu de Cáritas, que es la fe, el compromiso con la Iglesia y el responder a las situaciones dificiles de nuestro pais como Iglesia y desde una visión de fe.
¿Para usted qué significa Cáritas y cuál es su mística?
Estamos tocando una expresión de la Iglesia. Cáritas es la expresión de la caridad y del amor a Cristo. Eso se realiza a través de cosas concretas, los destinatarios preferidos del amor de Jesús son los pobres, y a estos como iglesia estamos encaminados a llevar la caridad.
Para mí Cáritas tiene la misión de ser un rostro, manos y corazón fraterno, cuando yo pienso en Cáritas me pregunto a quién voy a servir, qué le voy a llevar, qué impacto voy a conseguir con la acción de caridad que realizamos. Cáritas no solo queda en una ayuda material, es mucho más que eso, buscamos desarrollar integralmente a la persona y ayudarlo a vivir con dignidad.
¿Qué mensaje le daría a todos los que formamos parte de la gran familia de Cáritas, así como las instituciones o empresas que deseen trabajar con nosotros?
Hay una figura muy bonita que usa Benedicto XVI cuando habla acerca de los carismas de la Iglesia, él dice que todos nosotros somos una gran orquesta, en donde cada uno toca un instrumento y en la diversidad se encuentra la belleza de la música. Cada hombre desarrolla su propio don y carisma tocando el instrumento que le corresponde. Y cuando todos ejecutamos la música, que hermoso es, la armonía se forma con la riqueza y variedad de los instrumentos. Cada uno en el espacio y lugar que tiene, este instrumento es la gracia del carisma que ha recibido y debemos unirlo a esta gran sinfonía, Cáritas tiene que articular un concierto en la sociedad, una sinfonía de amor, resultado de un trabajo en espíritu de unión y comunión.
Yo quiero animarles y motivarles a que desarrollen en el lugar que les corresponde un servicio a Dios y a sus hermanos con mucha alegría, amor y entrega.
Entrevista realizada por: Karla Auza
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