Mons. Miguel Irizar Campos, un charapa y chalaco de corazón

Mons. Miguel Irizar Si hablamos de personas que dejan huella a través de sus acciones, hablamos de personas como Mons. Miguel Irizar Campos, quien después de 22 años de servicio episcopal se despidió del Callao y de la Presidencia de Cáritas del Perú.

Su carisma, disciplina y trabajo por los más necesitados siempre lo caracterizaron, al igual que su mirada tierna y sonrisa de niño.

Mons. Irizar para Cáritas del Perú, no solo fue su Presidente durante 6 años, sino también su guía y pastor, que acompañaba cada paso que dábamos, siempre con entusiasmo y haciéndonos ver el rostro de Cristo en cada detalle de amor hacia los demás.

El 15 de enero, Mons. Irizar se despidió del Callao, en la explanada de la Fortaleza del Real Felipe, la cual congregó a miles de personas, gente de pueblo, feligreses sencillos y autoridades civiles y religiosas, que no quisieron perderse su última homilía como Obispo del Callao.

Mons. Miguel IrizarDurante la ceremonia, Mons. Irizar nos dio a conocer el significado de su lema que lleva en su escudo episcopal: “Enviado a dar la Buena Noticia”, éste fue inspirado en la lectura y escucha del profeta Isaías que el mismo Jesús interpreta así en la sinagoga de Nazaret: “El Espíritu del Señor está sobre mí porque me ha ungido para anunciar la Buena Nueva”.

Es que Mons. Irizar es un comunicador nato que desde muy joven sintió la vocación sacerdotal, él ingresó al Seminario Menor de la Congregación Pasionista a los 11 años de edad y a los 23 fue ordenado sacerdote, de esto han pasado 51 años.

En una oportunidad, Mons. Irizar compartió con los colaboradores de Cáritas que en un momento de su vida pensó en abandonar su vocación y dirigirse a su casa para trabajar, para la familia, junto a su padre, pues su hermano había fallecido. Pero su Padre le dijo: “Miguel aunque otros piensen que debes quedarte en casa porque eres tú, ahora, el único hijo varón, si tú quieres seguir y te gusta el sacerdocio, no te preocupes, por tus padres, sigue adelante”. Estas palabras calaron mucho en Mons. Irizar, las cuales lleva siempre en el corazón.

Mons. Miguel IrizarMás adelante, fue enviado a estudiar y a especializarse en Ciencias Sociales en la Universidad Gregoriana de Roma, por eso Monseñor Miguel es un gran comunicador social que defiende la igualdad y lucha incansablemente por enfrentar la pobreza y exclusión social.

Recordemos que Mons. Irizar fue nombrado Obispo del Vicario Apostólico de Yurimaguas, Provincia del Alto Amazonas, departamento de Loreto, por el Papa Pablo VI, siendo consagrado el 25 de julio de 1972.

Por esta razón, muchas veces cuando le preguntan de dónde es, él contesta que primero fue Charapa y después Chalaco. “Quiero agradecer al Señor, que me llamó desde el seno de mi madre para ser su profeta y testigo; por el camino andado y la ilusión que puse desde el principio de mi servicio episcopal en el anuncio gozoso del Evangelio. Ilusión y alegría que he procurado mantener y transmitir a lo largo de mis 39 años de servicio, primero en la Selva y luego en el Callao”.

“Yo fui consagrado, Obispo Misionero para el Vicariato de Yurimaguas, y luego de 17 años de servicio en la Selva, el Santo Padre me encargó en 1979 suceder a Mons. Ricardo Durand, de santa memoria, en la conducción pastoral del pueblo chalaco como Obispo Coadjutor por más de 5 años. El 17 de Agosto de 1995, el Santo Padre aceptó la renuncia presentada por mi querido Mons. Ricardo Durand y me tocó asumir plenamente la responsabilidad como Obispo Diocesano del Callao y fue un día misionero, el 1 de octubre de 1995, fiesta de Santa Teresita del Niño Jesús, Patrona de las Misiones, cuya reliquia nos ha visitado recientemente en buena parte del Perú”, explicó Mons. Irizar durante su misa de acción de gracias.

Mons. Miguel IrizarDurante su Homilía el nuevo Nuncio Apostólico, Mons. James Patrick, agradeció en nombre del Papa Benedicto XVI, su entrega a la misión encomendada y elogió los frutos de su trabajo pastoral en estas tierras peruanas, mientras que Mons. Héctor Miguel Cabrejos, Ex -Presidente de la Conferencia Episcopal y Obispo de Trujillo resaltó los grandes logros por su trabajo como padre y pastor del pueblo que se le había confiado.

Además, las autoridades civiles le entregaron a Mons. Irizar una serie de distinciones como la Condecoración Guarnición Guardia Chalaca en el Grado de Gran Cruz, de parte del Presidente del Gobierno Regional de Callao, Dr. Felix Moreno Caballero.

Mientras que el Congreso de la República lo condecoró con la Medalla de Honor en el Grado de Caballero por su labor en defensa y formación de la población más pobre del Callao.

También recibió la Medalla de Oro de Santo Toribio de Mogrovejo de la Conferencia Episcopal Peruana por su contribución en forma notable, al bien de la Iglesia Católica en nuestro país.

Mons. Miguel Irizar ha realizado una labor silenciosa y fructífera en el Callao, como el haber hecho posible la construcción de una universidad en Pachacútec, así como la imagen de la Virgen de Carmen de la Legua situada en la avenida Elmer Faucett y el inicio de la edificación de una nueva iglesia en el Callao.

También ha promovido la creación de nuevas parroquias debidamente equipadas y la ordenación de más de 100 sacerdotes, aumentando también el número de presbíteros en el Callao.

Dentro de sus obras se cuentan la ampliación del Santuario de la Legua, la construcción del "Monasterio de la Sagrada Familia" de Madres Carmelitas Descalzas, en el ex fundo Oquendo que cuenta con 56,000 metros cuadrados.

Ha sido Secretario General de la Conferencia Episcopal Peruana, Presidente de la Comisión Episcopal de Acción Social y ha ocupado otros puestos de servicio en la Iglesia en el Perú y en la Conferencia Episcopal Peruana.

Mons. Irizar siempre permanecerá en nuestros corazones pues es un ejemplo a seguir por sus obras, trabajo y vida entregada al Señor, lo que hace de él un pastor y guía espiritual.

Escrito por: Karla Auza
Imagen Institucional