Una sola fe, una misma caridad, un solo corazón, una sola Iglesia

Consejo Cor Unum


Concluyó la XXIX Asamblea del Pontificio Consejo Cor Unum

I.- El Papa Benedicto XVI nos confirma en la Caridad de Jesucristo.

Acaba de tener lugar la XXIX Asamblea del Pontificio Consejo  Cor Unum, presidida por el  Cardenal Robert Sarah, cuyo tema central fue: “Caridad, antropología cristiana y nueva ética global”, la misma que se desarrolló en Roma del 17 al 19 de enero de este año y concluyó con las palabras y la bendición del Santo Padre Benedicto XVI.

Participamos alrededor de 80 personas, entre miembros de Cor Unum, representantes de las principales agencias católicas de ayuda a los necesitados de todo el mundo, representantes tanto de Cáritas Internationalis, Cáritas del Asia, Cáritas Europa, Cáritas América Latina y del Caribe y Cáritas África, así como invitados de universidades católicas y miembros de otros Consejos Pontificios.

Ha sido una experiencia de comunión eclesial particularmente importante, tanto para el Pontificio Consejo, como para las Caritas participantes (en total cerca de 20), ya que salimos fortalecidos en una misma pertenencia y amor eclesial; unido en el mismo Evangelio de la Caridad y en el amor y la fidelidad al Santo Padre. Confirmamos que somos familia de Dios en el mundo para anunciar y testimoniar la providencia y la misericordia de Dios a toda la humanidad. Somos concientes que Dios nos ha regalado, a través de su Iglesia, muchos dones que acoger y compartir, para trabajar y aprender uno de otros, para caminar juntos y dar testimonio público de nuestra fe en Jesucristo.

La Asamblea se desarrolló dentro de un clima fraterno, de comunión, diálogo y participación buscando profundizar y esclarecer la hondura y riqueza de  la identidad de la caridad cristiana vivida como una experiencia de fe, personal y comunitaria, que se abre como un Don al servicio a los más necesitados.

La dinámica de la Asamblea estuvo marcada por tres momentos muy definidos. El primero fue el encuentro fraterno de personas e instituciones, miembros de Cor Unum o vinculadas al servicio de la caridad de la Iglesia, con quienes pudimos conocernos, dialogar y compartir  e intercambiar experiencias socios pastorales y alentarnos mutuamente en el discipulado de la Caridad.  Este fue el momento del trabajo en grupos, de vernos unos a los otros y dar gracias por el don de la fe que nos permite vivir la caridad en comunión eclesial.

Un segundo momento, giró en torno a las conferencias magistrales, siendo la primera de ellas: “El hombre y el mundo secularizados: los fundamentos filosóficos, jurídicos y éticos de la nueva ética global”, a cargo de Mons. Michel Schooyans. Así mismo, el Prof. Wilfredo Marengo, de la Universidad Pontificia Lateranense reflexionó sobre “Caridad, antropología cristiana y nueva evangelización: una propuesta para el mundo de hoy”

Consejo Cor Unum II.- Vivir la Caridad en comunión eclesial, dando testimonio público de nuestra Fe en Jesucristo.

El Cardenal Sarah, presidente de Cor Unum, nos recordó que el ejercicio de la Caridad debe ser expresión de la vocación y misión de la Iglesia, nos recordó que: “una Caritas que no sea expresión eclesial no tendría sentido o no existiría. La Iglesia no puede considerarse como socia de organizaciones católicas. Son las organizaciones las que hacen parte de su misión”. La caridad no es mera filantropía sino que “permite que todas las personas comprendan toda su dignidad como hijos de Dios”, agregó. Nos pidió seguir trabajando por el advenimiento de la civilización del amor, que no es producto de una sociedad de acumulación y consumo sino de relaciones de amor, de donación y gratuidad.

Asímismo el Santo Padre Benedicto XVI, en su mensaje de clausura ante la XXIX Asamblea de Cor Unum, enfatizó nuestra gran responsabilidad de trabajar en el servicio de la caridad. Nos dijo que: “Vuestro testimonio puede abrir la puerta de la fe a muchas personas que buscan el amor de Cristo... El amor cristiano encuentra fundamento y forma en la fe. Encontrando a Dios y experimentando su amor, aprendemos «a vivir no ya para nosotros mismos, sino para Él y, con Él, para los demás» (DCE, n. 33).

Caridad y fe, amor y verdad, nexos apremiantes que tenemos que vivir y expresar en nuestro servicio caritativo. Sabernos amados por Cristo, dejarnos encontrar y amar por El nos ofrece un nuevo horizonte y una orientación decisiva para nuestra vida. Constituye el principio de discernimiento personal, así como para la vida de toda institución católica comprometida en el mandamiento del amor y la atención a los necesitados. Debemos desear y pedir en oración la gracia de adherirnos y vivir el 'punto de vista de Dios' y su proyecto para nosotros. SS Benedicto XVI, nos señalaba que “la Iglesia siempre está comprometida con la promoción del hombre según el designio de Dios, en toda su dignidad, de conformidad con su doble dimensión vertical y horizontal. A ello tiende también la acción de los organismos eclesiales".

Finalmente nos llamó a seguir trabajando por un "gran sí a la dignidad de la persona llamada a la comunión íntima con Dios, una comunión filial, humilde y confiada. El ser humano no es ni un individuo separado ni un elemento anónimo en la comunidad, sino una persona singular e irrepetible, intrínsecamente ordenada a la relación y la socialización".

Pidamos a Santa María, madre de la Caridad que nos ayude a recomenzar desde Jesucristo, con un amor filial al Santo Padre y a su Iglesia, siendo valientes testigos de la fe a un mundo que necesita creer para seguir existiendo.

Escrito por: Dr. Roberto Tarazona
Diácono Permanente
Oficina de Asesoría Pastoral