Cáritas Huacho comprometida con el desarrollo de las comunidades campesinas

Caritas HuachoCon la colaboración de Caritas Australia, Cáritas Huacho desarrolla un Programa de Desarrollo Agropecuario y Comunal en diversas comunidades andinas de su jurisdicción, como parte del compromiso de la pastoral rural y específicamente la pastoral andina.

Dos elementos claves que han permitido esta relación de trabajo es sin duda el conocimiento y la vivencia que se ha desarrollado con diversas comunidades en un largo proceso de acompañamiento; y, el segundo elemento ha sido el de construir juntos una propuesta de desarrollo que tiene como base los diagnósticos comunales, usando la metodología del Sondeo Rural Rápido, realizados por los propios comuneros, experiencia que se dio al inicio de esta relación con Caritas Australia.

El programa ha permitido trabajar en tres espacios geográficos distintos: en la parte media de los andes, el desarrollo de la fruticultura; en la parte alta la agricultura y la actividad pecuaria; y, en la parte de puna el desarrollo de la ganadería andina.

Un estudio realizado para mostrar el impacto, luego de algunos años de intervención, nos ha mostrado que las actividades más relacionadas con el mercado, ha permitido un avance y desarrollo mayor que aquellas que no lo están.

Se trata de comunidades que basan su actividad económica en la fruticultura con el cultivo del palto, del durazno y de la chirimoya, básicamente.
En este aspecto la labor de Cáritas Huacho, ha sido trabajar toda la cadena de valor de los productos, iniciando con los viveros, asistiendo y apoyando en las labores culturales, la capacitación, el control de plagas, los costos de producción, el mercadeo, etc.

Los productores han ido paulatinamente mejorando sus niveles de producción, así como sus ingresos familiares.

Una experiencia positiva es de los productores de chirimoya en la microcuenca de río Chico.

Caritas HuachoAquí empezamos hace muchos años, con el apoyo de Caritas Australia, en trabajar con los productores de chirimoya. Se cultivaba y comercializaba la chirimoya del lugar, pequeña, con poco peso, con poca demanda en el mercado, cada campesino producía como podía, sin organización. Se inició el trabajo con ellos, también con otras instituciones bajo la denominación de Consorcio. Instalamos un vivero, capacitamos, acompañamos, facilitamos la organización, implementamos, proporcionamos abonos y algunos equipos y después de muchos años, con el injerto de otra variedad de chirimoya, se produce una de las mejores en el Perú, con mayor dimensión, mayor peso, se produce en contra estación a través de la polinización artificial y se produce orgánicamente. Esta organización que se denomina PROACHIRKO (productores asociados de chirimoya de calidad óptima), ganó, gracias a su producto uno de los premios más esperados en el Perú, denominado el ají de plata que se da a la producción orgánica que se realiza una vez al año y que congrega a miles de expositores de comida en la ciudad de Lima y que lleva el nombre de Mistura.
Los promotores son agricultores con rostros y nombres: Manuel Álvarez, Richard Torres, Jorge Álvarez, Fidel Mendieta, entre otros.

En este mismo lugar, está también la experiencia de productores de palto, conformada por 12 familias con quienes se trabajó un programa de manejo del cultivo del palto que permitió reducir los costos de inversión y mejorar la calidad de la fruta, teniendo como resultado un mayor ingreso económico y una relación grupal con los que adquieren la fruta que les permite negociar mejor el precio. Se hicieron por primera vez análisis de suelo, se controlaron mejor los procesos y se incorporaron controladores biológicos en el cultivo. Hoy la situación de las familias ha cambiado orientando los ingresos adicionales a la educación, alimentación y salud de las familias; del mismo modo que la experiencia se ha replicado y multiplicado.

En las comunidades más altas, la intervención se da en el aspecto agrícola como pecuario.

En algunas comunidades que fueron atendidas, se han mejorado los sistemas de riego y la disponibilidad mayor de agua, se ha mejorado la cobertura forestal, se están mejorando los niveles de producción de vacas, ovejas y alpacas y en muchas comunidades se ha tecnificado y producido más en lo que se refiere a productos lácteos, como el queso y el manjar blanco.

En el aspecto formativo y humano, los comuneros participan activamente no solo en su comunidad sino en los municipios de sus jurisdicciones. Se ha construido un liderazgo real; sin embargo, no todos es homogéneo, no todos desarrollan a la misma velocidad, pero el avance en la mejora de los estándares de vida son mejores.

La complementariedad de estas actividades se ven reforzadas por un programa educativo que desarrollamos con Instituciones Educativas, en diez comunidades campesinas de esta zona, apoyados por Caritas Ginebra y que estaremos compartiendo con ustedes más adelante.

Escrito por: Luis Castillo Polo
Secretario General
Cáritas Huacho