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Más de 380 familias ganaderas de Oyón y Yanahuanca incrementan sus ingresos
* Esto ha sido posible gracias a la instalación de alfalfas dormantes y pastos asociados
Alfalfa en Oyón          Alfalfa en Oyón



Más de 380 familias productoras de Oyón y Yanahuanca, localidades de la sierra norte de Lima y la región Pasco, respectivamente,  están viviendo un impulso en el desarrollo de la ganadería en sus comunidades gracias a la instalación de parcelas demostrativas de alfalfa dormante W 350 y pastos asociados, que ya han captado el interés de otros productores y de los gobiernos locales.

Se trata de forrajes con propiedades excepcionales. Su alto contenido en nutrientes los convierten en un alimento ideal para el ganado, se adaptan a altitudes entre los 3, 000 y  4,600 m.s.n.m., soportan las heladas, sequías y pueden cultivarse en secano, en terrenos que solo cuentan con agua de lluvia.
 
El inicio de esta historia se remonta al año 2014, cuando el PRA Buenaventura,  programa de desarrollo productivo y articulación comercial de la Compañía de Minas Buenaventura,  operado en alianza con Cáritas del Perú, empezó la instalación de parcelas demostrativas de pastos asociados y alfalfas dormantes en suelos de bajo riego y en secano, con el objetivo de incrementar la producción pecuaria y sentar las bases para un desarrollo ganadero sostenible en estas localidades.


Desde ese año, las 380 familias productoras han pasado de tener un ingreso anual de s/. 936 796 a  s/.1, 589 651  lo que significa un incremento en sus ingresos del 69.7 %.


Hasta la fecha, se han instalado 70 hectáreas de alfalfas dormantes y pastos asociados en Oyón y Yanhuanca. De este total, 25 hectáreas están en producción y 50 hectáreas instaladas en la campaña 2015-2016 empezarán a producir en el 2017.


Hay que resaltar que Cáritas del Perú fue la institución que impulsó la instalación de alfalfa dormante en el Perú y que desde hace más de 15 años viene implementando proyectos con este tipo de alfalfa en más de 10 regiones del país. Hasta la fecha, solo se había comprobado la efectividad de la alfalfa dormante en zonas alto andinas de la sierra sur del país.
Además, es la primera vez que localidades con una larga tradición minera, como Oyón y Yanhuanca, están desarrollando pasturas que se adaptan perfectamente a las características de una zona con factores climáticos adversos y suelos con baja fertilidad. 


 “Para nosotros fue un reto iniciar el cultivo en estas zonas que presentaban precipitaciones de 300 a 400 mm, mucho menores a los de la sierra, con suelos pobres, superficiales y parcelas pequeñas ubicadas en terrenos escarpados donde se desarrolla una ganadería de subsistencia. Al final se muestran buenos resultados y los productores y gobiernos locales están interesados en replicar esta iniciativa.”, señaló el Ing. Tomás Guillén, Gestor de Negocios del programa PRA Buenaventura.


Y no es para menos. La alfalfa dormante W 350 genera condiciones óptimas para el desarrollo pecuario. Su alto contenido en nutrientes la convierte en un alimento ideal para los vacunos, ovinos, camélidos y animales domésticos, pues aporta hasta un 24% de proteínas, vitaminas, fósforo, potasio, cobre, hierro y nitrógeno.


El Dato:

El mayor reto fue lograr el crecimiento de estos pastos en el caserío de Leoncocha, distrito de Yanahuanca, en la región Pasco, donde se instaló alfalfa dormante y pastos asociados a 4,600 m.s.n.m.  Es la primera vez que se logra instalar pastos a esta altura, con factores climáticos tan extremos y en secano.

Así lo confirma Abel Rivera, productor alpaquero del caserío de Leoncocha, en Pasco: “La producción de la carne de las alpacas, el peso y la fibra es mayor en las que son alimentadas con los pastos mejorados que las que consumen el pasto natural. Además, en la manada siempre hay alpacas desnutridas, a ellas las alimentamos con estos pastos y se recuperan rápidamente. Para la próxima campaña queremos instalar más hectáreas pues ya sabemos la rentabilidad que dan.”

Han pasado dos años desde que el programa PRA Buenaventura ha iniciado esta estrategia productiva en Oyón y Yanahuanca y los resultados son alentadores. Con el conocimiento y las herramientas adecuadas, 385 familias han fortalecido sus conocimientos y hoy apuestan por la ganadería como una actividad rentable y sostenible.  

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Editado por: Imagen Institucional
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