David Fischman Escrito por: Ing. Jorge Lafosse Quintana
Secretario General de Cáritas del Perú

 

Campaña mundial "Una sola familia humana, alimentos para todos"

"Invito a todas las instituciones del mundo, la Iglesia y a cada uno de nosotros, como una sola familia humana, a dar voz a todas las personas que sufren silenciosamente el hambre, para que esta voz se convierta en un rugido capaz de sacudir al mundo.”
                                                                                                                                                                                                                             Papa Francisco
(10 de diciembre 2013)


“Una sola familia humana, alimentos para todos”
es la campaña mundial realizada por la Confederación Caritas Internationalis y bendecida por el Papa Francisco que busca sensibilizar e incidir en toda la sociedad sobre el problema del hambre que afecta a más de 842 millones de personas en todo el mundo, y a su vez comprometer a los gobiernos, instituciones y personas  en terminar con el hambre y la pobreza para el año 2025.

En la campaña participan las 164 organizaciones miembros de Cáritas que se encuentran en más de 200 países y territorios, así como las Cáritas Diocesanas que forman parte de ellas.

La Confederación Caritas cree que el reconocimiento del derecho a la alimentación en todos los países es una medida fundamental para poder eliminar el hambre en el mundo.  Cáritas  del Perú viene promoviendo el derecho a la alimentación, realizando acciones de incidencia como parte de la Iniciativa contra la Desnutrición Infantil y la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza, buscando la aprobación de la Ley de Seguridad y Soberanía Alimentaria y Nutricional por parte del Congreso de la República.

La aprobación de esta ley garantizaría que los peruanos puedan acceder a una alimentación nutritiva basada en el consumo de productos locales, promoviendo así el empleo en el sector agrícola y el fortalecimiento de la identidad sociocultural de los pueblos y comunidades.

Asimismo, Cáritas del Perú viene realizando una serie de acciones y actividades para sensibilizar a la sociedad en general sobre el problema del hambre y la pobreza en el país. Dentro del marco del lanzamiento de la Campaña Mundial, liderada por el Papa Francisco el pasado 10 de diciembre de 2013, se participó junto con la Conferencia Episcopal Peruana en la “Gran Ola de Oración Mundial”.  Cáritas entregó ese día en forma simbólica panes y alimentos a la obra social de la Congregación “Hijas de Nuestra Señora de la Piedad”, que acoge a adultos mayores mujeres para brindarles asistencia integral y ayudarles a trascurrir su vida con serenidad y apoyo espiritual.

La alimentación es esencial para vivir una vida digna y también es central para la fe cristiana en la manera de partir y compartir el pan.

La campaña “Una sola familia humana, alimentos para todos” ofrece una oportunidad única para que nuestras voces se unan como una sola y trabajemos juntos para acabar con el escándalo que es el hambre en el mundo. Esta campaña pone énfasis en la transformación personal, el servicio, la solidaridad y el compartir fraterno.

El Perú no es ajeno al tema del hambre y la pobreza, según información del Instituto Nacional de Estadística e Informática – INEI, en diciembre de 2012 aproximadamente el 6% de la población peruana se encuentra en situación de pobreza extrema, es decir más de 1.8 millones de personas; mientras que el 18.1% de los niños menores de 5 años sufren de desnutrición crónica a nivel nacional, es decir 1 de cada 5 niños sufre de desnutrición. Estas cifras son alarmantes y nos invitan a actuar en forma urgente y concreta para acabar con el hambre en el mundo y en nuestro país.

Los invitamos a unirse a esta Campaña Mundial que se prolongará durante todo el año 2014 realizando acciones que marquen la diferencia y podamos decir juntos que logramos un cambio.

El Papa Francisco nos dice: “Compartamos lo que tenemos, con caridad cristiana, con todos aquellos que se ven obligados a hacer frente a numerosos obstáculos para poder satisfacer una necesidad tan primaria y, a la vez, seamos promotores de una auténtica cooperación con los pobres, para que a través de los frutos del trabajo de ellos y de nuestro trabajo podamos vivir una vida digna”.

Actuemos como una sola familia para garantizar la seguridad alimentaria de los millones de peruanos que hoy no la tienen.  Juntos podremos construir un Perú más solidario, justo y fraterno.