David Fischman Escrito por: Gladys Castillo Patiño
Coordinadora del Programa de Medio Ambiente de Cáritas del Perú


Manglares de Tumbes: Un humedal único en el norte peruano

El  2 de febrero, cada año, se celebra el Día Mundial de los Humedales (DMH), esta fecha recuerda el día de la firma de la convención internacional sobre los humedales en 1971 en la ciudad de Ramsar a orillas del Mar Caspio en Irán, hace 43 años.

En este año la Convención de Ramsar ha elegido el lema  “Humedales y Agricultura” para el Día Mundial de los Humedales (DMH) 2014. Un tema de gran importancia, dado que los humedales están a menudo  vinculados con la agricultura y la provisión de agua. El  tema elegido en esta celebración, tiene como objetivo dar mayor relevancia a  este año  denominado  “Año Internacional de la Agricultura Familiar” con lo cual se quiere hacer incidencia para que los diferentes  sectores trabajen coordinadamente para el logro de resultados en bien la población.

En esta ocasión quiero hacer referencia a uno de los humedales, de gran importancia para  nuestro país, me estoy refiriendo a los Manglares de Tumbes, el mismo que fue reconocido como sitio Ramsar en 1997 por ser refugio de paso de importantes aves migratorias y hábitat de diversas aves residentes en la zona, según la guía de aves reportadas en el Santuario Nacional los Manglares de Tumbes –SNLMT  se pueden encontrar 120 especies de aves , de las cuales 57 tienen como hábitat los esteros y manglares más altos, 8 especies son exclusivamente del manglar y 32 aves se ubican en el matorral arbustivo del  entorno del manglar. Este ecosistema, límite del corredor sudamericano, considerado único en el norte peruano, tiene una superficie de 2972 hectáreas protegidas por el estado, el cual fue  reconocido como ANP en 1988, humedal que proporciona importantes servicios ambientales como el control de las inundaciones, retención de nutrientes y sedimentos, limpieza y calidad de agua para utilizarla en la actividad langostinera; además brinda un espacio propicio para la reproducción de especies de flora y fauna, permitiendo una riqueza biodiversa, que hace de este ecosistema un lugar de vida espectacular y sin precedentes.

Las condiciones ambientales del ecosistema Manglar son especiales, permiten el desarrollo de una gran riqueza hidro -biológica conformada por moluscos, crustáceos y peces, por ello urge sensibilizar a la población en general sobre la importancia de este ecosistema y la responsabilidad de conservarlo. Es en este lugar  donde ubicamos  a la comunidad El Bendito, único grupo humano que habita en el área de amortiguamiento del SNLMT y que vive de los servicios y recursos que ofrece el manglar, ellos están comprometidos con la conservación y protección del manglar, porque viven en relación directa, se sienten parte de este espacio y se hacen llamar “Walingos” que en términos Tallan significa “hombres del Manglar”. Con este grupo de familias, Cáritas viene trabajando en pos de contribuir a la conservación de este ecosistema proponiendo un modelo de desarrollo económico sostenible de los recursos naturales, impulsando la actividad eco turística, aprovechando los hermosos escenarios que nos brinda los ecosistemas naturales, interrelacionados, entre el bosque seco, el  Manglar, y la playa. Sin lugar a dudas son pocos  los lugares donde es posible  observar  aves diversas, algunas endémicas y raras, además de otras especies de fauna silvestre como mamíferos Perro Conchero (Procyon cancrivorus) Zorro costeño de mangle (Pseudalopex sechurae), entre otros.

Asimismo se ha previsto la puesta en marcha de actividades de conservación y recuperación mediante la reforestación con diversas especies de mangle,  el desarrollo de  actividades  de crianza de langostino orgánico del estero fomentando el manejo racional y adecuado de moluscos como la concha negra, crustáceos como cangrejos, de gran valor comercial, hoy en día especies importantes en la gastronomía de la región y del país, para lo cual contamos con el apoyo económico de FONDAM.