David Fischman






Escrito por: Dr. John Preissing
Representante de la FAO en el Perú

 

La agricultura familiar es clave para la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible

Agricultura familiarEl 2014 fue denominado por las Naciones Unidas como el ‘Año Internacional de la Agricultura Familiar’ con el propósito de reconocer el importante rol que juegan las actividades productivas familiares en la seguridad alimentaria y la nutrición mundial, la erradicación del hambre y la pobreza, la gestión sostenible de los recursos naturales y la protección del medio ambiente, en particular en las zonas rurales.

Cuando hablamos de agricultura familiar nos referimos, según la FAO, a aquellas actividades productivas no solo agrícolas, sino también forestales, pesqueras, pastoriles y acuícolas que tienen una base familiar, en cuanto a las parcelas productivas, la labor de la familia, y la gestión,  incluyendo tanto a mujeres como a hombres. Actualmente se estima que 70% de los alimentos en el mundo es producido por los agricultores familiares y 40% de los hogares del mundo dependen de la agricultura familiar como forma de vida.

A nivel de América Latina y El Caribe también podemos considerarlo una solución al problema del hambre, ya que representa más del 80% de las explotaciones agrícolas de la región, genera entre el 57% y el 77 % del empleo agrícola y tiene potencial de crear polos de desarrollo económico y redes de comercialización.

Asimismo, debe destacarse el cometido de las mujeres productoras, ya que tal y como señala el Estado Mundial de la Agricultura y la Alimentación 2010-2011 de la FAO, invierten mayor porcentaje de las ganancias en sus fincas y en la educación y sanidad de sus hijos e hijas. Un mayor acceso de la mujer a las actividades agrícolas fomenta el desarrollo rural y el empoderamiento de la mujer rural.

A lo largo de este año se espera que la agricultura familiar tenga un papel central en las agendas nacionales y en sus políticas agrícolas, ambientales y sociales, así como promover un amplio debate para aumentar el conocimiento y la comprensión de los desafíos que enfrentan los pequeños campesinos en el mundo. La FAO está colaborando con los países de la región en brindar información sobre experiencias exitosas y casos replicables de buenas prácticas que pueden ser usadas en otras zonas. Con estas buenas prácticas buscamos incrementar la disponibilidad de herramientas que permitan fortalecer al sector de la agricultura familiar.

El Perú comienza a dar importantes pasos para mejorar las políticas inclusivas enfocadas a los pequeños productores. El MINAGRI, por ejemplo ha priorizado contar con una Estrategia Nacional para la Agricultura Familiar, a la cual la FAO está  brindando  la asistencia técnica requerida para su elaboración.

Agricultura familiarAsimismo, es importante mejorar la comprensión de la situación que vive la agricultura de pequeña escala a nivel nacional –existen más de 1.811.000 unidades agropecuarias menores de 5 hectáreas– para poder así elaborar políticas más eficaces. Para contribuir a ello, el MINAGRI con el apoyo técnico de la FAO y el Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES) lanzaron recientemente un Concurso de Investigación sobre el "Uso del IV Censo Nacional Agropecuario (CENAGRO) 2012", que pretende conocer mejor la realidad rural peruana para poder potenciar la inclusión socioeconómica de los pequeños productores y generar los conocimientos necesarios para el diseño de políticas agrarias más eficaces e inclusivas, así como complementar el censo con nuevas informaciones.

A pesar de todo lo anterior quisiera reflejar el rol protagonista que deben adquirir las pequeñas productoras y los pequeños productores en la toma de decisiones y diseño de políticas agrícolas inclusivas, ya que son los primeros actores involucrados en todo el proceso de desarrollo rural.

Tal y como se refleja en el Estado Mundial de Agricultura y la Alimentación 2012 (SOFA) publicado por la FAO, las inversiones realizadas por los mismos productores en las explotaciones agrícolas son hasta cuatro veces superiores que el total de los aportes de gobiernos, cooperación internacional e inversiones extranjeras. Esto refleja la importancia de tener en cuenta sus decisiones y ser conscientes que para afianzar la seguridad alimentaria, eliminar la pobreza rural y generar desarrollo sostenible en el campo, las pequeñas familias productoras son parte de la solución.