Juan Gil






Escrito por: Juan Gil
Coordinador de Proyectos
Cáritas del Perú


Se logró reducir en 8.6% la tasa de desnutrición crónica en niños menores de cinco años de comunidades pobres de Ica y Huancavelica

Este resultado se pudo alcanzar gracias al proyecto desarrollado por Cáritas del Perú durante dos años (2012 -2014) con el financiamiento de la Fundación Intervida de España

Seguridad alimentariaCon el fin de contribuir a mejorar las condiciones de vida de la población más vulnerable del país, Cáritas del Perú ha desarrollado el proyecto  “Mejora de las condiciones de Seguridad Alimentaria y Nutricional de niños y niñas menores de 5 años de localidades rurales de Huancavelica e Ica”, que ha logrado reducir la tasa de desnutrición crónica en niños menores de 5 años en 8.6%  y la reducción de la prevalencia de anemia en infantes de la misma edad en un 25.5%, en 17 comunidades rurales de Ica y Huancavelica.

La ejecución de este proyecto ha logrado mejorar las condiciones de vida de 286 niños menores de cinco años, 240 madres de familia, 57 gestantes y 156 productores. Además, en 17 instituciones educativas, 352 alumnos y 36 docentes han adoptado prácticas saludables.

Las 17 localidades que participaron de esta iniciativa están ubicadas en los distritos de San Pedro de Huacarpana y San Juan de Yanac en la Provincia de Chincha, Ica, y los distritos de Chupamarca, Aurahuá y San Juan en la Provincia de Castrovirreyna, en Huancavelica. Todas estas localidades son de extrema pobreza y hasta antes de la intervención del proyecto presentaban altos índices de desnutrición crónica y anemia infantil.

Para lograr mejorar la seguridad alimentaria de las familias de estas localidades, el proyecto trabajó cuatro componentes: salud y nutrición, producción agropecuaria, educación y fortalecimiento de los gobiernos locales.

En el componente de salud,  las familias mejoraron sus prácticas en salud materno-infantil,  la cobertura de Control de Crecimiento y Desarrollo  de niños/as menores de 05 años (CRED) aumentó de 46.6% a 92.1%, así como la proporción de madres que brinda lactancia materna exclusiva a sus hijos durante los primeros 6 meses creció de 58%  a 83%.

En el componente productivo, se aumentó y diversificó la disponibilidad de alimentos para enriquecer la dieta de las familias, a través de la mejora de la producción agrícola con el uso de abonos, insecticidas orgánicos, semillas mejoradas y cultivos asociados. En algunos cultivos, como la papa, se logró duplicar la producción por familia de 150 kg a 300 kg por campaña y se incrementó la crianza de cuyes y gallinas en los hogares, lo que incidió en el mejoramiento del consumo  de alimentos de la población y también su venta a mercados, incrementando sus ingresos monetarios.

El proyecto también trabajó con 17 instituciones educativas a través de la estrategia “Escuelas Saludables”, que promueve la mejora de las prácticas en salud, nutrición e higiene de los escolares. En algunas escuelas se mejoró la infraestructura de comedores y cocinas mejoradas, con el valioso aporte de los padres de familia, y también se hicieron fitotoldos donde se cultivaron diversas hortalizas, con el fin de enriquecer la alimentación de los niños.

Paralelamente, se trabajó con los gobiernos locales para fortalecer sus capacidades y puedan incorporar el enfoque de Seguridad Alimentaria y Nutricional en la gestión del desarrollo local. Como consecuencia, los gobiernos locales están más comprometidos con la mejora de la calidad de vida de la población, prueba de ello es que actualmente los gobiernos locales de Chincha y Huancavelica cuentan con 7 proyectos de inversión pública relacionados a la seguridad alimentaria.