Roberto Tarazona Escrito por: Esther Núñez Balbin
Periodista

 

¿Una red humana o una red de cables?... Un nuevo desafío para la comunicación

Cada vez nos sentimos más cerca los unos de los otros. Acceder a lo inaccesible es más fácil. La comunidad  virtual y las redes sociales, parecen no excluir a nadie, todos quieren formar parte de ella. Con sólo un click, todos están dentro. Al igual que en la vida real, en esta comunidad del encuentro virtual, existen algunos riesgos que amenazan esta comunicación.

Con la celebración de su décimo aniversario, Facebook nos convirtió en protagonistas de nuestra propia historia. El ranking de nuestra vida en video. El que no se siente parte está excluido.

 Esta nueva tecnología de la comunicación, introduce nuevos términos en nuestro lenguaje, genera un nuevo código, teniendo al emisor como fuente de información, incluso promueve la construcción de una nueva opinión pública, donde el ciudadano se mantiene vigilante y a la espera de que las autoridades gubernamentales formen parte también de las redes, respondiendo quizás alguna denuncia o malestar dejando así de permanecer en el anonimato.


Con más de mil 200 millones de miembros, casi la mitad de las personas que tienen acceso a Internet en todo el planeta, Mark Zuckerberg, fundador del facebook  (febrero de 2004) acaba de comprar por 19 mil millones de dólares el sistema de mensajería más efectivo y privado whatsapp. ¿Qué habría pasado por la mente de este joven, quien logró llegar al millón de usuarios, cuando el facebook tenía 10 meses de haber visto la luz, para hacerse también de  esta red de mensajería?. Con todo esto las TICs se deshumanizan, y se convierten en un atractivo negocio. Pero cómo es que esta enmarañada red de cables y satélites, ¿Nos hacen perder humanidad?. El Santo Padre Francisco, en su último mensaje para la XLVIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales nos muestra una ruta para mantenernos conectados y aprovechar al máximo este don de Dios, el Internet.

La cultura del encuentro nos invita no sólo a dar, sino también a estar dispuestos a recibir. Crear formas de dialogo que promuevan la comprensión y el respeto.

En el mundo digital, no sólo se trata de saber escuchar; sino de responder con calma y lentitud, haciendo sentir a la persona acogida. El riesgo se hace mayor cuando nos aislamos del  resto, incluso de quienes están a nuestro lado, para  interesarnos sólo en; información, personas o lugares tan sólo de nuestra elección. Pero sin duda para Bergoglio, estas son señales de que la comunicación es más humana que tecnológica.

Teniendo en cuenta que quien comunica se hace próximo - cercano - es prioritario, revalorar el sentido de la proximidad en la comunicación en las redes, se trata de hacernos semejantes a los otros y no sólo, de reconocer al otro como mi semejante. Por eso al estar conectados no sólo debemos pasar por las calles digitales sino generar un verdadero encuentro. Teniendo en cuenta estos puntos finaliza, el santo padre, la red digital puede ser un lugar rico en humanidad; no una red de cables sino de personas humanas. Donde el dialogo recupere su lugar para acoger diversos puntos de vista, siendo conscientes de que nuestras ideas no son únicas ni mucho menos absolutas. Para hacer realidad este desafío que el Papa nos ha trazado necesitamos profundidad, atención a la vida, y sensibilidad espiritual. Desafío que debemos enfrentar quienes estamos al servicio de las comunicaciones y no para servirnos de ella.

El término proximidad, forma parte de uno de los valores de la noticia. En la comunidad virtual este valor se convierte en un vehículo para mantenernos cercanos al otro. El poder de las comunicaciones radica en practicar con eficiencia este valor que nos llevará también a ser “semejante” al otro. Este “boom de las comunicaciones” debe alcanzar también, a las esferas gubernamentales, nosotros como especialistas en la comunicación debemos promover la participación asidua de las autoridades en las redes, así como también propiciar los lineamientos de una política de participación ciudadana desde las esferas de gobierno.

Empecemos desde ahora.