Entrevista: César Ascorra, líder en la lucha por la conservación del medio ambiente

Familia AscorraPersistente y exigente así es César Ascorra Guanira, Secretario General de Cáritas Madre de Dios, ganador del Premio Artífice de la Conservación "Carlos Ponce del Prado 2010".

César Ascorra es un investigador al que le gusta enseñar y dar todo de sí, por eso ha sido reconocido con el Premio Artífice de la Conservación "Carlos Ponce del Prado 2010", otorgado por el Ministerio del Ambiente, la Fundación Blue Moon, Conservación Internacional y PROFONANPE, lo que lo compromete a seguir trabajando por el medio ambiente. "Considero que el recibir este premio es una llamada a dar aún más de mi, en mérito a todos aquellos que desde el silencio y la invisibilidad también dan de sí en su profesión o quehacer en torno al cuidado de los bienes de la creación.

Pero qué lo ha motivado a trabajar por la conservación del medio ambiente...

Simplemente el gusto por la vida en el campo y por la gente que habita en él. "La carrera científica me permite ver la maravilla de la naturaleza. El encuentro con Dios me hace ver el trabajo como misión. Además, he viajado mucho por la serranía y selva del Perú, he realizado expediciones, recorridos a pie y he vivido en el campo con mi familia, todo esto me ha motivado a querer a la naturaleza".

César AscorraEn 1987, César Ascorra realizó un viaje por el Manu para un curso de capacitación por 45 días, esto lo introdujo al mundo de la selva y la biodiversidad. "La Amazonía se abrió ante mí, como un libro viviente en cuyas páginas leía y escribía como parte de la acción misma del trabajo de campo y de la investigación. Esto me hizo dedicarme a la conservación y desarrollo sostenible en las poblaciones rurales vinculadas a áreas naturales protegidas y a la generación de una conciencia ambiental responsable".

Como Secretario General de Cáritas Madre de Dios hace 7 años, César Ascorra viene trabajando estos ideales que han marcado su vida. "La experiencia más gratificante de trabajar en Cáritas Madre de Dios es sentir que la familia crece cuando la gente te abre sus casas, sus chacras, su comunidad, te permiten soñar con ellos y pensar que pueden cambiar las cosas y sobre todo hacer proyectos con ellos y para ellos".

César Ascorra no está solo en este largo peregrinar, lo acompaña siempre su familia a la que considera su principal estímulo y aliciente para el trabajo y el cuidado de los bienes de la creación."Mi familia me ha acompañado en todo momento, con mi esposa Gladys Saravia a la cabeza, hemos compartido no solo el lugar de residencia sino también el trabajo profesional y pastoral. Vamos a cumplir 21 años de casados y ella es mi principal animadora y los frutos de mi trabajo profesional se los debo a ella. Además, me ha dado 3 maravillosos hijos: Héctor (20), Ángel (17) y Juan (13). Gladys me presentó a Jesús, cuando entré a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos era un ateo materialista-dialéctico, con un vacío interior que solo Dios supo llenar y al que trataba de suplir con una vida nada buena. Pero gracias a ella pude encontrar en mi vida un Jesús vivo, con tal convicción y coherencia de vida que me hicieron volver otra vez a la Iglesia. Desde ahí mi vida tomó un nuevo rumbo".

César Ascorra Reflexión y retos futuros.

César Ascorra nos hace reflexionar sobre la importancia del cuidado del medio ambiente, explica que hemos entrado a una espiral vertiginosa de degradación ambiental, pues lo que estamos haciendo ya está perjudicando al planeta. "Estamos minando la nave en la que viajamos y hay que hacer algo".

Ante este panorama debemos tomar conciencia de nuestros actos y seguir el ejemplo de personas que como César Ascorra buscan lograr un cambio. "Tomo mi trabajo como un reto, con apasionamiento y devoción (misión-vocación) del que quisiera contagiar a los demás".

Escrito por: Karla Auza
Unidad de Imagen Institucional