Testimonio: Mi experiencia en la reconstrucción integral de Tantará y Cañete con el financiamiento de Caritas Alemania

Ines Gonzalez El Proyecto Reconstrucción Integral en Tantará y Cañete ha culminado y hoy 313 familias cuentan con viviendas seguras y saludables, ademá¡s de un centro materno infantil para 8 comunidades, canales de riego, viveros y sistemas de agua potable.

Cuando me convocaron en Cáritas del Perú para gestionar un proyecto, pensé que sería uno más. Pero luego entendí lo especial que era un proyecto de Reconstrucción en Tantará-Castrovirreyna (Huancavelica) y Cañete (Lima), zonas afectadas por el terremoto del 2007.

Al comenzar a trabajar el proyecto, me dí cuenta que no podia perder mucho tiempo, debía apresurarme pues las familias afectadas vivian en la intemperie y muy pronto comenzaría la temporada de lluvias.

Los equipos locales diocesanos ya habían iniciado con el diagnóstico e identificación de las familias, así como con las capacitaciones. Se debía ajustar toda la metodología a fin de tener la información más relevante, establecer prioridades y las necesidades inmediatas a atender. Ademas, vi necesario considerar un ingeniero supervisor que no estaba contemplado en el proyecto, felizmente el gerente, un tipo con gran capacidad y sólida experiencia, pero sobretodo con mucha fe en la lectura que se hacía, dio su respaldo a la idea y así se completó el equipo.

Luego de visitar las zonas del proyecto con todo el equipo surgía la recomendación de hacer un alto en todo. Era necesario, ya que el entusiasmo y el compromiso con la población no podían reemplazar al sano criterio técnico orientado al bien común.

Así fue, paralizamos todo a pesar de tener cerca a las lluvias. Y nos ordenamos, sobretodo en la parte de infraestructura, luego todo comenzó a fluir de manera más dinámica, más estructurada, menos reactiva y más eficiente.

En el camino se presentaron algunos problemas, como por ejemplo: "escasos adobes hay que volver a hacerlos", "hay que desatar esa pared", "50 cm más de cimiento", "ese material no es el adecuado, se devuelve", "en este suelo no va adobe", "esa mezcla no es uniforme", "en esta zona no hay condiciones para construir"...

TantaraDespués, las lluvias se adelantaron en Castrovirreyna, compramos plásticos para cubrir los adobes y los muros para evitar que se dañen. Una comunidad desistío de continuar el proyecto, porque la cantera de tierra óptima estaba a 3 km. Esa negativa dio espacio a otra comunidad que estaba esperando una oportunidad y se organizaron rapidamente pues ya habian pasado dos meses de trabajo, vale la pena mencionarlo: Colcabamba en Chupamarca.

En Cañete, se impuso la quincha ante la baja capacidad portante de los suelos, sobretodo en la comunidad de Vista Alegre, el equipo entero tuvo que aprender la técnica y enseñar a las familias, fueron más las mujeres que jugaron un rol importante en esta etapa.

Las casas quedaron muy espaciosas, ventiladas, frescas y bien hechas, cuan orgullosas se sentían las familias por haberlo hecho con sus propias manos. La quincha resultó una excelente alternativa. En algún momento vinieron de otras entidades a conocer la experiencia para replicarla.

Tuvimos la supervisión técnica del cooperante, Caritas Alemania. Muy exigente pero enriquecedora, aportó mucho y también nos sentimos respaldados. Los equipos entendieron desde el principio algo importante: las cosas se hacen BIEN porque hay que hacerlas BIEN, no por que venga el cooperante o alguien a supervisarnos.

Hoy, el proyecto ha finalizado, ha sido un viaje lleno de aprendizajes, anécdotas, desafíos uno detrás del otro, mucho trabajo, condiciones muy duras para los equipos, pero tremendamente satisfactorio.

El balance final es que 313 familias cuentan con viviendas seguras y saludables. Lo más importante es que las familias conocen la técnica, saben cómo hacerlo y reconocen la necesidad de una construcción sismo resistente.

El proyecto ha construído 5 locales multiusos, un centro materno infantil para 8 comunidades, 900 m2 de taludes para 250 familias, un sistema de agua potable, 23 agentes comunitarios de salud han sido capacitados, 11 viveros rehabilitados, 2,115 m de canales de riego revestidos, 128 huertas familiares implementadas, 14 promotores agropecuarios capacitados, 31 Ha de tierras fértiles con riego tecnificado, 16 Ha de plantaciones forestales, 9 comunidades con planes de desarrollo con enfoque de gestión de riesgo, 5 comunidades han presentado sus propuestas ante el Presupuesto Participativo, las familias de 11 comunidades de Castrovirreyna y Cañete han formalizado sus juntas directivas ante Registros Públicos para el saneamiento legal de sus propiedades.

El Proyecto de Reconstrucción Integral en Tantará y Cañete no solo ha reconstruido viviendas e infraestructura sino también a reconstruido las vidas de los pobladores que fueron afectados por el terremoto con Fe y Esperanza.

Cáritas continuará construyendo un Perú solidario, justo y fraterno.

Escrito por: Inés González Yaro
Coordinadora de Proyectos