Semblanza: Mons. Irizar 50 años de fidelidad al Evangelio.
         
Bodas de Oro Sacerdotales del Obispo del Callao y Presidente de Cáritas del Perú.

De espíritu inquieto, sensible e idealista, con el corazón lleno de amor hacia Dios, España y el Perú, Mons. Miguel Irizar Campos se ha ganado el cariño, respeto y reconocimiento de todo aquel que lo ha conocido a lo largo de sus 50 años de vida sacerdotal.

Nació el 7 de mayo de 1934, en el pequeño pueblo vasco de Euskadi en España. Con tan sólo 17 años de edad ingresó a la Congregación Pasionista y fue ordenado sacerdote el 16 de marzo de 1957, 50 años son toda una vida al servicio de la Iglesia.

“Siempre cuesta definir un momento tan personal como es la ordenación sacerdotal... para mi fue muy emotivo ser ordenado en un Santuario de la Virgen de Aranzazu, donde antes de pequeño mi madre me había consagrado a la virgen, y poder estar acompañado por mis padres”.

Pero no todo fue felicidad para Mons. Irizar, pues cuando tenía 13 años falleció su hermano mayor José Francisco, eso fue un golpe muy fuerte para él y su familia. “En ese momento tuve un apoyo grande en mi padre, que en esa ocasión me dijo: “Miguel, aunque otros piensen que tu debes quedarte en casa porque tu ahora ya eres el único hijo varón, si tu quieres seguir en el Seminario Menor y te gusta adelante, no te preocupes por tus padres”... ese fue el aliento mayor que tuve en mi vida”, afirma Monseñor Irizar.

Más adelante, fue enviado a estudiar y a especializarse en Ciencias Sociales en la Universidad Gregoriana de Roma, por eso Monseñor Miguel es un gran comunicador social que defiende la igualdad y lucha incansablemente por enfrentar la pobreza y exclusión social.


 

A los 26 años de edad, fue destinado al Perú y se quedo para siempre en esta hermosa tierra que él considera su segunda patria.

“El Perú fue mi destino y todo lo demás ha venido inesperadamente”, explica con emoción Mons. Irizar, quien fue profesor de Ciencias Sociales en la Pontificia Universidad Católica del Perú y trabajó como sacerdote en la Parroquia de la Virgen del Pilar, en San Isidro. Además, fue asesor nacional del Movimiento Familiar Cristiano.

Desde muy joven Monseñor Irizar es conocido y admirado por sus dotes de cantor y animador de celebraciones litúrgicas y religiosas.

Algo que opacó su estancia en el Perú fue que a los quince días de haber llegado falleció su madre en España. “La muerte de mi madre fue muy inesperada porque yo la despedí como diciendo hasta pronto, hasta cuando nos veamos, pero ella me dijo: “no, hasta el cielo”, no sé que presentimiento tenía porque fue provista de un tumor cerebral, fue algo inesperado y murió a los pocos días... sentir la pérdida de mi madre fue fuerte para mí, pero por otro lado dije ya mi madre me ayudará desde el cielo”.

Ya en 1972, cuando aún no había cumplido los 38 años de edad, fue nombrado Obispo del Vicariato Apostólico de Yurimaguas, en la Región Loreto.

Desde ese momento, Mons. Irizar sirvió 17 años como Obispo Misionero de la Selva y navegó por los ríos de los pueblos y comunidades de la amazonía peruana, siendo el más feliz de los misioneros. Para 1989, el Papa Juan Pablo II lo nombró Obispo Coadjutor del Callao con el encargo de suceder a Mons. Ricardo Durand, a quien acompañó hasta agosto de 1995.



 

Desde entonces, Mons. Miguel Irizar trabaja como Obispo del Callao, a lo que él afirma “primero me hice charapa y ahora me hecho chalaco y esto me ha marcado sin duda... ese es el proyecto de Dios y yo estoy feliz de los caminos que el Señor me ha puesto y de lo que he podido realizar a lo largo de estos 50 años”.

Entre muchas de la obras realizadas por Mons. Irizar están el promover la creación de nuevas parroquias y CEOS totalmente equipados, ha ordenado cerca de 80 presbíteros y fundó el Primer Monasterio de Carmelitas Descalzas en el Callao.

Además, en Pachacutec, zona de extrema pobreza, Mons. Irizar como pastor de la Diócesis del Callao, ha llevado el Evangelio a miles de personas de esta zona y ha creado Parroquias, Capillas e incluso la puesta en marcha del proyecto Universidad Laboral de Pachacutec, así como la pronta construcción de un nuevo monasterio de religiosas.

Mons. Miguel ha sido en dos periodos diferentes Secretario General de la Conferencia Episcopal Peruana y actualmente es Presidente de Cáritas del Perú, en donde trabaja incansablemente por mejorar la situación de pobreza en la que viven muchos peruanos a través de programas de desarrollo social.

“No hay mejor palabra que la de Jesús y su testimonio: “No he venido a ser servido sino a servir”.

Mons. Miguel Irizar Campos es un ejemplo a seguir por su obra, trabajo y vida entregada a Dios, lo que hacen de él un pastor ejemplar y un guía espiritual.

Por: Karla Auza