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DAR DE SÍ
     
 
El ser y quehacer de Cáritas del Perú se fundamenta en la CARIDAD de Jesucristo por todos y cada uno de los seres humanos, sin distinción alguna. Este Amor que hemos recibido debe ser anunciado a todos los hombres y mujeres, debe hacerse visible y tangible mediante "redes de Caridad", donde la solidaridad llegue a las personas que tienen más necesidades, de manera oportuna, eficiente y sostenida.

Un reto fundamental que Cáritas del Perú asume es la promoción humana integral, sobre todo de aquellas personas que están en situación de mayor pobreza y exclusión, en la perspectiva de fortalecer su dignidad como  hijos e hijas de Dios, llamados a una vida plena y abundante. Por ello, apoyamos su incorporación y participación en la sociedad, de manera protagónica, solidaria y responsable, teniendo como horizonte la construcción del bien común.
“La caridad es amor recibido y ofrecido. Es gracia… Es amor creador, por el que nosotros somos; es amor redentor, por el cual somos recreados. Es el amor revelado, puesto en práctica por Cristo”
(Encíclica Cáritas in Veritate N. 5)
     

La perspectiva de la Iglesia Católica para la superación de las brechas sociales se ubica en el marco de la justicia y el bien común, una promoción del desarrollo integral focalizado en los individuos como motores de su propio desarrollo, tanto en el entorno económico como en un ambiente generador de estímulos para el progreso de los individuos.

     
 

La red nacional Cáritas, gestora de programas de desarrollo sostenible, y canalizadora de recursos de cooperación internacional, tiene muy presente que “los programas de desarrollo, para poder adaptarse a las situaciones concretas, han de ser flexibles y que las personas que se beneficien deben implicarse directamente en su planificación y convertirse en protagonistas de su realización”.

En ese sentido la caridad, base de la filosofía institucional, deja de tener un significado asistencialista y adquiere connotaciones esenciales:

  • Orienta el rol promocional de la ayuda humanitaria.
  • Facilita recursos.
  • Brinda asistencia técnica en la formulación, ejecución y acompañamiento de proyectos sostenibles.
  • Establece estrategias para enfrentar los problemas trascendentales que afrontan las personas, familias o comunidades pobres y excluidas. 
     

Todo ello se puede reflejar en los más de 70 proyectos y programas llevados a cabo en 2009 en los cuatro ejes de acción institucional: Desarrollo Social, Desarrollo Económico Productivo, Ayuda Humanitaria y Microfinanzas. El modelo de referencia es  el de Desarrollo Humano Integral.

¿Qué significa para Cáritas el Desarrollo Humano Integral?
  • Es aportar a la construcción de una cultura de vida y de paz que revierta los efectos negativos de una débil participación ciudadana y organización social, y permita un real desarrollo enfocado en la persona, como pilar de la sociedad. ”El desarrollo no se reduce al simple crecimiento económico. Para ser auténtico debe ser integral, es decir, promover a todos los hombres y a todo el hombre.” (Encíclica Populorum Progresio N. 14)
  • Promover el desarrollo de los pueblos y las comunidades otorgando prioridad a los segmentos más pobres y carentes de infraestructura básica (salud, educación, sistemas de saneamiento, vías de comunicación, etc). “Así se podrá realizar, en toda su plenitud, el verdadero desarrollo, que es el paso, para cada uno y para todos de condiciones de vida menos humanas, a condiciones más humanas.” (Encíclica Populorum Progresio N. 20)

La promoción humana implica la mejora de las condiciones de vida de todos los seres humanos. Mejorar sus niveles de vida va más allá de lo económico, comprende también la educación, la vida de familia, su propio desarrollo personal, su autoestima y su vida de fe.

Todo proceso de desarrollo debe crear espacios apropiados para el ejercicio de todos los derechos y obligaciones que derivan de la misma naturaleza humana y, en especial, el derecho a la vida, a la verdad religiosa y a vivir en un ambiente no contaminado. La vigencia real de estos derechos y de sus obligaciones, constituye el mejor indicador para discernir acerca de la integridad del proceso de desarrollo.

Es por eso que Cáritas del Perú trata cumplir creativamente con el mandato de promover el desarrollo humano integral: d esde las intervenciones del Eje de Desarrollo Social, que deben sentar las bases para que las personas puedan vivir con dignidad y desarrollarse integralmente, las de Desarrollo Económico Productivo que ofrece alternativas para fomentar capacidades técnicas en los individuos, hasta el eje de Microfinanzas que combate la exclusión con productos de microcrédito para lograr la sostenibilidad de emprendimientos. Asimismo a través de las iniciativas de Ayuda Humanitaria que ya no solo aportan asistencia sino que aplican un enfoque preventivo .