
En el marco de celebración de su 50 aniversario
y con la finalidad de motivar un dialogo que permita reflexionar
sobre la obra social realizada, la Red Nacional de Cáritas
del Perú convocó a la colectividad en general y en
especial a quienes trabajan por el desarrollo, para reflexionar
juntos a fin de elaborar propuestas solidarias y concertadas, y
asumir compromisos que permitan viabilizar el desarrollo sostenible
de las comunidades menos favorecidas y excluidas del territorio
nacional.
Atendiendo a esta compleja realidad, se llevó a cabo el Foro
Internacional “Desarrollo Humano Integral hacia el Perú
del 2015”, evento que generó un espacio de análisis
para la construcción de alternativas planteadas por las instituciones
participantes, respecto a la agenda social pendiente en nuestro
país y en la región latinoamericana. Encuentro que
– además - permitió valorar los años
de experiencia de la Red Cáritas en la ejecución de
programas de gran impacto social a favor de los menos favorecidos
y que buscan que cada ser humano asuma un rol protagónico
y se convierta en verdadero gestor del cambio social en su comunidad.
En el marco de las celebraciones por los 50 años de vida institucional de Cáritas del Perú y dentro del Foro Internacional “Desarrollo humano integral hacia el Perú del 2015”, realizado en Lima los días 3 y 4 de octubre de 2005, nos reunimos representantes de la Red Nacional de Cáritas con diferentes instituciones y organizaciones de la Sociedad Civil, el Estado, la cooperación internacional, el mundo académico y la Iglesia Católica, para reflexionar y compartir experiencias de trabajo sobre algunos retos que enfrenta nuestro país: las Metas del Milenio como desafío y oportunidad, la Construcción de paz como perspectiva para el desarrollo, la Integración como condición para el desarrollo en democracia y la Cooperación y asociatividad en la región y en el Perú.
La Red de Cáritas en el Perú, comprometida con la vida y el destino de las comunidades más pobres del país, “se siente llamada a estar junto a esas multitudes pobres, a discernir la justicia de sus reclamaciones y a ayudar a hacerlas realidad, sin perder de vista al bien de los grupos en función del bien común” (Sollicitudo rei socialis 39). Sabemos que es necesario escrutar a fondo los signos de los tiempos e interpretarlos a la luz del Evangelio. Es por ello necesario conocer y comprender el mundo en que vivimos, sus esperanzas y aspiraciones, pero también el dolor y la violencia que muchas veces lo caracterizan.
1. Siendo solidarios con los más pobres del país, “la voz de quien no puede hablar o de quien es silenciado” (AAS. LXXI, p.208), nos preocupa que luego de transcurridos cinco años de la firma de los Objetivos del Milenio (ODM) en las Naciones Unidas, no se vean avances significativos en la reducción de la pobreza y que se mantengan en nuestro país y en casi toda América Latina, situaciones de vida poco dignas para mas de la mitad de su población. Frente a esta situación hacemos un llamado a la comunidad internacional a involucrarse seriamente en este proceso y comprometer los recursos necesarios para transformar las estructuras que generan y mantienen esta situación de injusticia y exclusión. Los ODM deben ser vistos como un derecho de la humanidad y como una oportunidad para lograr el desarrollo integral y solidario de los pueblos.
2. Las iniciativas de desarrollo integral no pueden separarse del proceso de construcción de paz. En nuestro país es necesario reconstruir el tejido social y la armonía mediante la defensa y el reforzamiento de la Verdad, la Justicia y la Reconciliación. En este sentido todos debemos trabajar en la construcción de una cultura de Paz, basada en el respeto irrestricto de la dignidad de la persona y los derechos humanos y en el cumplimiento total de nuestras obligaciones como ciudadanos. Queremos hacer un llamado a rechazar toda manifestación de corrupción, injusticia y violencia institucionalizada que se mantenga en nuestra sociedad. Tan solo así podremos entender y reafirmar que “el desarrollo es el nuevo nombre de la Paz” (PP 87), que “la Paz es ante todo obra de la Justicia” (GS 78) y “fruto del Amor” (Medellín 14)
3. Nuestro país está inmerso en el proceso de globalización de la economía y está negociando tratados de libre comercio, sin que ello signifique necesariamente que va a beneficiarse el desarrollo de los más pobres. La globalización e integración regional deben ser reorientados en función a la priorización de la persona humana como centro y sujeto del proceso. La globalización debe basarse en el respeto del pluralismo cultural y en la protección de nuestros recursos naturales y del medio ambiente. Nos hacemos partícipes del llamado del Consejo Episcopal Latinoamericano de “humanizar la globalización y globalizar la solidaridad” en busca del bien común.
Necesitamos aunar esfuerzos para trabajar en forma coordinada en el fortalecimiento de la gobernabilidad y democracia de nuestro país, mediante la instauración de un estado de derecho que promueva el desarrollo integral de todos los peruanos, bajo condiciones de justicia, equidad e inclusión social plena.
4. Somos conscientes que el desarrollo integral del pueblo peruano y de toda América Latina requiere de la cooperación internacional, que permita la movilización de los recursos económicos, financieros y sociales, que generen mecanismos que favorezcan el acceso al mercado internacional en condiciones que permitan superar las brechas de inequidad existentes. Es por ello que el problema de la deuda externa de los países marcados por la pobreza y el subdesarrollo merece un tratamiento especial por parte de los países desarrollados, a fin de poder utilizar esos recursos en los programas y proyectos de inversión social que se requieren.
La colaboración internacional debe ir acompañada de mecanismos virtuosos de producción del valor económico, social y humano para permitir una redistribución y movilización de recursos internos que garanticen una adecuada utilización de los mismos con eficiencia y transparencia. La sociedad civil y el sector empresarial deben crear puentes de asociatividad que se traduzcan en acciones concretas en beneficio de las comunidades mas desfavorecidas y sobre todo en iniciativas en fomento del capital humano.
La primacía de la dignidad de la persona humana desde su concepción hasta su término natural, presupone un serio compromiso por la construcción del bien común, entendido como “el conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno y más fácil de la propia perfección” (GS 26), así como una renovada ética social, la promoción de la solidaridad y la subsidiariedad responsable, la participación plena y consciente de los ciudadanos, un renovado sistema democrático, un mayor cuidado del medio ambiente y el adecuado destino universal de los bienes.
En el marco más amplio del Año de la Eucaristía, queremos, desde la Red de Cáritas en el Perú y a la luz de los 50 años de experiencia acumulada, seguir fortaleciendo voluntades y compromisos políticos en favor de la vida humana, especialmente desde la vida de los pobres y excluidos de nuestros pueblos. Nos comprometemos, en cuanto miembros de la Iglesia Católica, en seguir promoviendo y construyendo renovados caminos de solidaridad y justicia social, donde los hombres y mujeres, ancianos y niños de nuestro país puedan reconocerse como miembros de una misma familia humana e hijos de un mismo Padre; porque todos estamos llamados a vivir una vida plena y digna.
La Red de Cáritas quiere “recordar con gratitud el pasado, vivir con pasión el presente y abrirnos con confianza al futuro” (NMI 1) y “escrutando los signos de los tiempos” (cfr. Mt. 16,3), continuar forjando una sociedad donde los hombres sean actores de su propia historia. El hombre concreto e histórico es el primer camino que Cáritas se compromete a recorrer en el cumplimiento de su misión de promoción, desarrollo y liberación integral de la persona humana.
Red Nacional de Cáritas del Perú
“ 50 años construyendo un Perú solidario, justo
y fraterno ”
Con la finalidad de extender un reconocimiento y homenaje público a personas e instituciones que marcaron historia - en la construcción de una sociedad más solidaria, justa y fraterna donde se brinden reales posibilidades de desarrollo a las poblaciones más necesitadas y excluidas de nuestro país – Cáritas del Perú, llevó a cabo el evento denominado “Noche de la Solidaridad Cáritas”.
Emotivo evento que contó con la participación entusiasta de quienes conforman la Red Cáritas, además de connotados representantes de los ámbitos eclesial, político y empresarial de nuestro medio. La conducción y animación pudo contar con la experiencia del reconocido periodista José Maria Salcedo.
Reconocimientos sinceros al esfuerzo desplegado por hombres y mujeres que promoviendo la dignidad de la persona humana, coadyuvan en la implementación de programas integrales, proyectos y acciones concretas, en las áreas de Salud Integral, Desarrollo Rural y Urbano Marginal, Micro finanzas y Emergencias.
El programa del evento permitió narrar la historia de estos 50 años de presencia en el Perú de la Red Cáritas, subrayando como nuestra institución ha evolucionado conjuntamente con nuestro país y como estos cambios han sido fruto de la entrega de muchas personas e instituciones.
Por ello fueron homenajeados el Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana y ex presidente de Cáritas del Perú Monseñor Hugo Garaycoa Hawkins (Obispo de Tacna y Moquegua), el R.P. Vicente Guerrero (ex - secretario general de Cáritas del Perú), Hermana Rosa Ballón (ex - secretaria general de Cáritas Lima), Cáritas Internationalis, el Secretariado Ejecutivo Latinoamericano y del Caribe de Caritas – SELACC, Catholic Relief Services (CRS/ Perú), Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), Fondo Italo Peruano (FIP), Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (MIMDES), Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Perú y Radio Programas del Perú (RPP),
Justo y necesario reconocimiento que se hizo extensivo al Sr. Raúl César Félix Santiago, alcalde del distrito de Ucraquia en la provincia de Tayacaja, al técnico PNP Abel Castro Alarcón (Presidente del Comité de Salud de Haquira - Apurimac), Asociación de Productores de Café "La Flor de Miraflores – Santa Rosa" (Jaén), Asociación de Productores “Los innovadores de la Piña” de Todos los Santos (Satipo), Grupo Solidario Visión al Futuro y las Asociaciones de Lácteos de Leymebamba y Cheto de Chachapoyas.
La entrega de los reconocimientos fue matizada con danzas típicas
de nuestras regiones, las cuales muestran el sentir de cada localidad
a través de sus expresiones, vestuarios y melodías.
Detrás de ellas existe un conjunto de valores como el amor
a la vida y a la naturaleza, al trabajo colectivo y a la reciprocidad.
En su conjunto, el evento dio muestra del esfuerzo concertado que
desarrolla nuestra institución con autoridades locales, instituciones
públicas, organizaciones de base y la sociedad civil, ejecutando
acciones para mejorar las capacidades y potencialidades de las comunidades,
generando ciudadanía y liderazgo en los pobres con la finalidad
de que se comprometan como verdaderos gestores del cambio social
en sus comunidades. Las actividades realizadas con ocasión
de los 50 años de Cáritas del Perú han permitido
a la opinión publica darse cuenta que en nuestro país
hay ejemplos de transformaciones humanas y sociales, como lo testimoniaron
las Presidentas de las Asociaciones de Lácteos de las comunidades
de Cheto y Leymebamba y el Presidente de la Asociación de
Productores “Los Innovadores de la Piña” de Todos
los Santos, y espacios de conciencia nueva, como mencionó
el representante del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del
Perú “somos vidas al servicio de otras vidas”.
“Cáritas, 50 años construyendo un Perú
solidario, justo y fraterno”
Como parte de las celebraciones del 50º aniversario de Cáritas del Perú, ésta institución recibió el reconocimiento del Servicio de Postales del Perú - SERPOST mediante la emisión de un Sello Postal, cuya presentación se llevó a cabo en la Conferencia Episcopal Peruana.
El acto conmemorativo contó con la presencia del Presidente de Cáritas del Perú, Mons. Miguel Irizar Campos, el Secretario General, Ing. Jorge Lafosse Quintana, el Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, Mons. Héctor Miguel Cabrejos Vidarte, el Ministro de Transportes y Comunicaciones, Sr. José Ortiz Rivera, el Presidente de Serpost, Sr. Luis Ramos Rodríguez, el Gerente General, Sr. César Augusto Escobar Barraza, así como el Nuncio Apostólico de su Santidad, Mons. Rino Passigato, entre otras personalidades de la Iglesia y de Serpost.
El Presidente de Cáritas del Perú, Mons. Miguel Irizar agradeció este reconocimiento que el Perú hace a través de Serpost, "al trabajo que se realiza a nivel nacional gracias a la labor de todos los miembros de Cáritas del Perú, de sus Cáritas Diocesanas, Cáritas Parroquiales y el voluntariado de la Iglesia Católica que ayuda y aporta a los más excluidos". "Precisamente, la primera encíclica del Papa Benedicto XI, "Dios es Amor", recoge este mismo espíritu que es la caridad, como la brújula que ejerce la Iglesia", indicó.
Por su parte, el Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, Mons. Miguel Cabrejos Vidarte hizo una reseña de la labor que viene ejecutando desde hace 50 años Cáritas del Perú, especialmente en beneficio de las poblaciones más necesitadas y excluidas del país. Agradeció este gesto a Serpost, y agregó que el reconocimiento no sólo es en beneficio de la labor de Cáritas y del Episcopado Peruano, sino también para toda la población peruana.
El Ministro de Transportes y Comunicaciones, José Ortiz Rivera expresó que es un motivo de especial satisfacción para el sector, por el significado profundo de la inmensa labor que hace la Iglesia Católica por el país a través de Cáritas del Perú, organismo que constituye un bálsamo para la población y por su inmensa ayuda social que realiza Cáritas por los peruanos de toda condición.
Este reconocimiento es por el trabajo que viene realizando Cáritas del Perú desde hace 50 años en beneficio de las poblaciones más necesitadas del país, promoviendo e implementando programas que permitan el desarrollo humano integral de los más pobres, siempre bajo los principios cristianos de justicia, solidaridad, honradez y respeto a la dignidad.
En el sello postal figuran fotografías que muestran los diferentes ámbitos de acción donde participa Cáritas con programas de desarrollo sostenible en Salud y Nutrición, Desarrollo Productivo Rural, Microfinanzas y Emergencias.
El valor oficial del sello postal conmemorativo es de S/. 5.50 nuevos y el sobre de S/ 6.50, los mismos que tienen circulación nacional e internacional.
Con este Sello Postal, SERPOST busca dar a conocer a la opinión pública el reconocimiento de la comunidad peruana a la misión solidaria que Cáritas viene desarrollando en estos 50 años de presencia en nuestro país.