Quiénes somos
Cáritas del Perú es un organismo de la Iglesia Católica fundado en 1955
por la Conferencia Episcopal Peruana con la finalidad de promover e incentivar programas en
favor de los más pobres y facilitar su desarrollo humano integral basado en los
principios cristianos de justicia, solidaridad y respeto a la dignidad humana. En el
ámbito nacional Cáritas del Perú alienta la labor desplegada por una Red
de 48 Cáritas Diocesanas que cubren toda la geografía del país.Qué hacemos
Dirigimos nuestros esfuerzos a promover el desarrollo de los
pueblos y comunidades más apartadas del país, dando prioridad a los sectores
más pobres de la población y carentes de infraestructura básica: salud,
educación, sistemas de agua potable, saneamiento y vías de comunicación.
Nuestra acción se orienta hacia proyectos de promoción
que se caracterizan por su testimonio evangélico, por un estilo de trabajo que privilegia
la organización, la capacitación de los pobres y su formación integral para
que sean protagonistas de su propio desarrollo y no pasivos receptores de programas asistenciales.
Brindamos apoyo logístico, auxilio y asistencia técnica
en las emergencias producidas por los desastres naturales que con frecuencia ocurren en el Perú.
Nuestra prioridad la constituyen las personas más vulnerables
y que sufren la extrema pobreza: las madres gestantes y lactantes, los niños que habitan las
zonas más empobrecidas del país, al igual que los campesinos de zonas rurales, social
y económicamente marginados.
Nuestro reto es reducir la exclusión social, elevando el nivel
de participación de los jóvenes y mujeres en nuevos liderazgos de gestión
social a favor de sus familias y comunidades.Cómo lo hacemos
Mediante el diseño, planificación, elaboración,
monitoreo y evaluación de programas y proyectos, ejecutados por la red Cáritas, que
promuevan el desarrollo de las poblaciones más pobres, impulsando el conocimiento de sus
propias capacidades y autoestima.
Fomentando la participación de la población objetivo
como agentes conscientes de su desarrollo, animando procesos y dinámicas que impliquen a la
población en la toma de decisiones y vigilancia ciudadana, promoviendo la solidaridad nacional
e internacional para la atención inmediata de situaciones de emergencia provocadas por
desastres naturales o por el hombre.
Nuestras actividades son monitoreadas permanentemente por nuestro
personal, cuyo alto nivel de compromiso cristiano, profesional y ético, garantizan la
transparencia en la utilización y rendición de los recursos confiados.