El proyecto apoyó a los migrantes y refugiados venezolanos y a las comunidades de acogida para que tengan una vida digna, garantizando el acceso a servicios clave de protección, refugio y salud; al tiempo que se reforzó su autosuficiencia.
Los principales componentes del proyecto fueron:
Protección: Servicios de orientación jurídica para el acceso a la regularización migratoria, documentación y servicios públicos como la salud y la educación. Asimismo, brindó apoyo financiero y subsidios de transporte para avanzar en procesos legales, acceder a la asistencia sanitaria, para reubicarse en lugares seguros en casos de violencia y reunirse con sus familiares o su red de apoyo.
Además, entregó artículos esenciales de higiene que contribuyeron al bienestar psicosocial y físico de las mujeres y niñas.
Se realizaron talleres de formación en prevención y rutas de protección ante la violencia contra las mujeres, dirigidos a agentes pastorales y lideresas/líderes comunitarios venezolanos y de las comunidades de acogida.
Refugio: Se realizó la entrega de subsidios de alquiler a familias migrantes venezolanas y de las comunidades de acogida para que accedan a soluciones de alojamiento permanente, así como alojamiento temporal en albergues a migrantes en tránsito y migrantes con necesidades de protección significativas.
Salud: Se brindó servicios de apoyo psicosocial, derivación a centros de salud y asistencia financiera para garantizar que los beneficiarios del proyecto accedan a la asistencia sanitaria, al tiempo que ejercían sus derechos a la salud y fortalecían su salud mental.
La estrategia de intervención comprendió en el desarrollo de actividades comunitarias de integración para apoyar la cohesión social entre las comunidades de acogida y de migrantes y refugiados venezolanos.
Datos Importantes
Participantes: 10,687 personas
Co-ejecutado: Cáritas Chiclayo, Trujillo, Lima y Chosica.
Periodo: 2022 – 2024
Fuente: Oficina de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estado de los Estados Unidos.